Agua potable, Earth Policy Institute, Suministro alimenticio
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Burbuja económica alimenticia a base del uso insostenible de agua

Lester R. Brown

El 16 de marzo de 2003, unos 10.000 participantes se reunirán en Japón para el tercer Foro Mundial del Agua para discutir las expectativas mundiales del agua. Aunque su enfoque oficial será la escasez del agua, estudiarán indirectamente la escasez de alimentos, porque el 70 por ciento del agua que desviamos de los ríos de las reservas subterráneas se presta al regadío.

Mientras la demanda mundial por el agua se ha triplicado durante el último medio siglo, ha excedido la cosecha sostenible de las reservas subterráneas en docenas de países, contribuyendo a una caída de niveles de agua. En efecto, los gobiernos han elegido satisfacer la demanda creciente por alimentos con explotación excesiva del agua subterránea, acción que casi garantiza una reducción productiva cuando se agotan las reservas naturales. Concientemente o no, los gobiernos del mundo están creando una “burbuja económica de alimentos”.

Mientras sube el uso del agua, el mundo crea un déficit hidrológico vasto, invisible en gran parte, históricamente reciente, y creciendo rápidamente. Como la escasez inminente de agua normalmente se manifiesta en los nivels de agua subterráneo, no es visible. La baja de niveles de agua subterránea sólo se descubre cuando se secan los pozos.

Una vez superado el nivel de la extracción sostenible del acuífero por la demanda por el agua, la distancia entre los dos se amplifica cada año. El primer año después de que se cruce la línea, el nivel de agua subterránea cae sólo un poco, casi imperceptible. Sin embargo, cada año después, la caída anual será más grande que la del año anterior.

Las bombas eléctricas o de diesel que facilitan la extracción excesiva se han hecho disponibles en todo el mundo básicamente a la vez. El agotamiento casi simultáneo de los acuíferos significa que ocurrirán reducciones en la cosecha cereal en muchos países más o menos al mismo tiempo. Y ocurrirán en un momento cuando la población mundial crece por más de 70 millones al año.

Los acuíferos se agotan en veintenas de países, incluyendo la China, la India y los Estados Unidos, los cuales, que produce más que la mitad del trigo de China y una tercera parte de su maíz, la caída anual de los niveles de agua subterránea ha subido de 1,5 metros a 3 metros por año hoy. La extracción excesiva ha agotado en gran parte el acuífero bajo, así que la cantidad de agua que se puede extraer cada año ahora se limita a la revonación anual de agua pluvial. Esta situación impele a los taladradores de pozos a fondear en el acuífero profundo regional, que desgraciadamente no se puede rellenar.

He Quincheng, jefe del Instituto Geológico de Vigilancia Medioambiental, de Beijing, observa que mientras el acuífero profundo bajo el Llano Norteño de China se agota, la región pierde su última reserva de agua-su único mecanismo de seguridad. Su preocupación se repite en un informe del Banco Mundial: , “Las señales particulares sugieren que pozos profundos (taladrados) alrededor de Beijing ahora tienen que alcanzar 1.000 metros (más de media milla) para tocar agua dulce, aumentando dramáticamente el costo de abastecimiento.” Con lenguaje extraordinariamente fuerte por un informe del Banco, anticipa “consecuencias catastróficas para las generaciones futuras” si no se equilibran rápidamente el uso y la provisión de agua.

India, que ahora incluye mil millones de personas, desagua excesivamente los acuíferos de varios estados, incluídos el Punjab (la cesta del pan del país), Haryana, Gujarat, Rajasthan, Andhra Pradesh y Tamil Nadu. Los datos más recientes indican que los nivels de agua bajo el Punjab y Haryana están cayendo por hasta 1 metro por año. David Seckler, ex-jefe del Instituto Internacional de la Administración del Agua, calcula que el agotamiento de los acuíferos podría reducir la cosecha cereal india por una quinta parte.

En Estados Unidos, el nivel de agua subterránea ha bajado por más de 30 metros (100 pies) en partes de Texas, Oklahoma y Kansas-tres estados claves para la producción de cereales. Como resultado, los pozos se han secado en miles de fincas en la parte sur de los Grandes Llanos.

Pakistán, país de 140 millones de personas-y creciendo por 4 millones al año-también extrae demasiado agua de sus acuíferos. En la parte pakistaní del fecundo llano del Punjab, la caída en los niveles de agua subterránea parece igualar la de India. En la provincia de Baluchistán, una región más árida, el nivel de agua subterránea en los alrededores de la capital provincial de Qüetta está bajando por 3,5 metros al año. Richard Garstang, experto hidrológico con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), dice que “dentro de 15 años Qüetta agotará su provisión de agua, si el consumo sigue al nivel actual.”

En Yemen, el nivel de agua subterránea está bajando por unos 2 metros al año. En su busca de alivio, el gobierno yemenita ha taladrado pozos de prueba en la cuenca Sana’a-donde se ubica la capital-que son 2 kilómetros (1,2 millas) de profundos-profundidades normalmente asociadas con la industria petrolera-sin poder encontrar más agua. Con una población de 19 millones, y creciendo por 3,3 por ciento al año, uno de los porcentajes más altos del mundo, y con niveles subterráneos bajando por todas partes, Yemen se está covirtiendo rápidamente en un caso hidrológico perdido. Un oficial del Banco Mundial, Christopher Ward, observa que “el agua subterránea se extrae en cantidades tan grandes que la economía rural podría desaparecer dentro de una generación.”

En México-con una población de 104 millones que cuya expectativa para 2050 se calcula a 150 millones-la demanda por el agua sobrepasa el abastecimiento. En el estado agrícola de Guanajuato, por ejemplo, el nivel de agua subterránea está cayendo por 2 metros o más al año. En términos nacionales, el 52 por ciento del agua que se extrae del suelo viene de acuíferos sometidos a una explotación excesiva.

La escasez de agua, una vez que se convierte en asunto local, ahora cruza la frontera internacional a través del comercio internacional de cereales. Como se gasta mil toneladas de agua para producir una tonelada de cereales, la importación de cereales es la manera más económica de importar el agua. Los países que se encuentran al límite de su abastecimiento de agua, normalmente satisfacen la necesidad creciente de las ciudades y de la industria desviando agua de regadío agrícola. Entonces importan cereales para corregir la pérdida de capacidad productiva. Mientras se intensifican las escaseces de agua, también lo hará la competencia por cereales en el mercado mundial. El comercio en futuros cereales es ahora un comercio en futuros de agua.

En China, un conjunto del agotamiento de acuíferos, la desviación de agua de regadío a las ciudades, y precios más bajos de apoyo al cultivo de cereales, está disminuyendo la cosecha cereal. Después de llegar a su punto máximo de 392 millones de toneladas en 1998, la cosecha bajó a 346 millones de toneladas en 2002. La burbuja alimentaria de China puede estar a punto de reventarse. Ha cerrado su déficit cereal durante tres años seguidos reduciendo sus reservas, pero pronto habrá que dirigirse al mercado mundial para cerrar el déficit. Cuando lo hace, podría destabilizar el mercado cereal mundial.

Aunque algunos países ya han tomado pasos impresionantes en mejorar la eficiencia de su regadío y en reciclar aguas usadas urbanas, la respuesta general a la escasez de agua ha sido construír más presas o taladrar más pozos. Pero ahora aumentar el abastecimiento se ha puesto más difícil. La única opción restante sería reducir la demanda estabilizando la población y mejorando la productividad hidrológica. Proviniendo la mayoría de los 3 mil millones de personas que añadiremos a la población mundial antes de 2050, de países donde el agua es ya bien escasa, establecer un equilibrio factible entre el agua y la población podría depender más de estabilizar la población que de cualquier otra acción.

El segundo paso hacia estabilizar la situación con el agua es mejorar la productividad hidrológica, algo parecido a lo que se hizo para mejorar la productividad terrenal. Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se calculó que la población se doblaría antes del 2000, y con poca tierra nueva para cultivar, el mundo se juntó en un esfuerzo tremendo para aumentar la productividad de tierra en cultivo. Como resultado, la productividad terrenal casi llegó a triplicarse entre 1950 y 2000. Ha llegado la hora de hacer lo que podemos con el agua.

Publicación inicial (inglés): 13 marzo 2003
(http://www.earth-policy.org/plan_b_updates/2003/update22)
Reproducido en traducción con permiso del Earth Policy Institute
Copyright © 2003 Earth Policy Institute
Traducción al castellano: Joseph Robertson

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